La fiesta de Navidad de ARGAR nos ha recordado algo esencial: esta asociación no es solo una entidad, es una familia.
Una familia formada por niños valientes, madres y padres incansables, y por personas que caminan juntas en los momentos más difíciles… y también en los más bonitos.
ARGAR existe por y para las familias que la forman. Para acompañar, sostener, celebrar cada sonrisa y estar cuando más se necesita.
Aquí nadie camina solo. Aquí cada abrazo cuenta.
